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  • LAS ESCUELAS AGROTÉCNICAS Y EL DESAFÍO DE ENSEÑAR EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS.

    En Historias de la Militancia, el Profesor Manuel Juárez nos cuenta su experiencia en la Escuela Secundaria Agrotécnica “Amalia Hernández de Castillo”, de Estación Araoz, Departamento Leales.

    Les ofrecemos una nueva entrega de nuestras “Historias de Militantes”, con la expectativa y firme convicción gremial de que la comunidad en general, conozca las distintas realidades que acompañan diariamente a maestros, profesores y alumnos durante el ciclo lectivo que este año, tiene características muy particulares por la emergencia sanitaria que tiene Argentina y en menor medida la provincia.

    Se tratan de historias que reflejan como los docentes enfrentan serias complicaciones para realizar su acto educativo, a la vez de llamar la atención de las autoridades educativas quienes en diversos momentos adoptan decisiones que más allá de brindar soluciones concretas genera complicaciones adicionales innecesarias y sin resultados pedagógicos trascendentes. Estos relatos no intentan generar una crítica directa, sino un llamado a la reflexión de ciertas realidades comunitarias que quizás pasen desapercibidas. 

    En definitiva, muchas de estas historias personales se constituyen en la historia viva de nuestro sindicato docente.

    Manuel Juárez se inició en la escuela primaria como Maestro de Técnica Agropecuaria. Se recibió en el año 2011 de “Profesor de Educación Técnica Profesional en concurrencia con su título de base”. Actualmente cumple funciones en la Escuela Secundaria Agrotécnica “Amalia Hernández de Castillo”, localidad de Estación Araoz, Departamento Leales, distante a 37 km de San Miguel de Tucumán, como Maestro de Enseñanza Practica (MEP) para los Talleres Tecnológicos de Zoología Agrícola (4to. año) y Arbolicultura y Fruticultura (6to. año). Al completar el plan de estudios, los alumnos egresan con el título de “Técnico en Producción Agropecuaria”.

    “Cuando en marzo pasado, empezó la cuarentena por el Covid 19, no nos habíamos organizado totalmente respecto a la planificación anual de actividades y como todos, comenzamos creando un grupo de WhatsApp. Desde ese momento, nos encontramos con realidades totalmente diferentes a la que conocíamos, ya que algunos de nuestros alumnos no disponían de teléfonos celulares propios. En otros casos, tenían un celular por familia y sumado a esto, algunas localidades del interior provincial la conectividad a internet es escasa o totalmente nula”.

    Con estas complicaciones iniciales, se iniciaron las clases virtuales en la escuela de referencia, aunque algunas situaciones particulares de los alumnos profundizaron los inconvenientes. “A los alumnos de sexto año que también fueron mis alumnos en cuarto -,  los conocía perfectamente y respondían a las consignas que se planteaban. Sin embargo, la extensión en el tiempo de la cuarentena, provocó que algunos alumnos desaparecieran por completo de los grupos. Cuando empezamos a indagarlo que había pasado, nos enteramos que fue a consecuencia de que los teléfonos se rompían o sufrían desperfectos técnicos y no podían hacerlos arreglar. Por ese motivo, algunos nos planteaban que querían abandonar la escuela por la situación que estaban viviendo”.

    En este contexto, se destaca la iniciativa de los compañeros docentes y familiares quienes mantuvieron un diálogo frecuente entre ellos, en la búsqueda de soluciones a las complicaciones que se presentaban a diario. “Mediante la aplicación de la plataforma WhatsApp realizamos diversos videos, fotos y audios. Me presenté explicando cual es el objetivo del taller de este nuevo período y los alumnos realizaron las devoluciones correspondientes, se organizó el nuevo grupo de trabajo, pero como decía, existen lugares donde la señal es escasa o nula. Me encontré con familias donde sólo existe un teléfono,o teléfonos con sistemas analógicos donde la plataforma de WhatsApp no se puede instalar. Otras circunstancias encontradas, fueron alumnos cuyos padres trabajan de lunes a viernes en la ciudad y se llevan el celular, entonces las tareas se realizan durante el fin de semana cuando sus padres regresan. En definitiva, los trabajos de ellos van atrasados una semana en relación a otros compañeros”.

    A las dificultades tecnológicas que presentaban no sólo los alumnos y sus familias, hay que sumarle la realidad de algunos compañeros docentes quienes no disponen de computadoras personales en sus hogares o tienen un solo equipo para compartir las necesidades de toda la familia. “Antes de finalizar el primer trimestre del año, el Ministerio de Educación de la provincia emitió la Resolución Nro. 0065, donde se solicitaba que los alumnos sean evaluados. Hubo que completar muchas planillas adicionales y eso complicó más la situación. En mi caso, no poseo notebook personal, pero en mi casa hay una sola computadora de escritorio que también debían usar mis tres hijas que concurren a la escuela primaria y se turnan para utilizarla en sus tareas diarias. Igual completé en tiempo y forma las planillas donde registré los trabajos de los alumnos”.

    El contexto geográfico que rodea a la escuela es rural, donde prevalecen los cultivos de caña de azúcar, soja y trigo y en menor escala se hace ganadería bovina junto con la producción de aves y cerdo. Los alumnos provienen de zonas vecinas como Los Pereyra, Tacanas, Lotes de Agua Dulce, Tres Pozos, San José, El Empalme y Ranchillos.   

    “En una escuela donde su característica principal es el acompañamiento constante por parte del docente ya que nos encontramos con hogares con múltiples complejidades social. Los docentes debemos estar muy comprometidos con el alumno, para que de esta forma este joven logre modificar para su bien y el de su familia la realidad que los rodea. Como el alumno no debe exponerse a esta pandemia mundial, las horas de práctica se concretan en el domicilio. Para el Taller de Zoología Agrícola, les enseño a hacer trampas caceras de capturas para plagas agrícolas y en este caso, trabajamos con el dengue, una situación que nos afecta terriblemente a los tucumanos. Utilizamos un atrayente orgánico para los mosquitos trabajando con elementos de la zona. Resalto que algunos contenidos del programa solo es teoría pues la práctica, se hace mediante la utilización de microscopiosópticos o lupas de 20x. Este trayecto será concluido cuando regresemos a la institución, en los laboratorios que posee”.

    Finalmente, es importante remarcar que la escuela, creó grupos de WhatsApp adicionales para los docentes de cada ciclo, donde se incorporaron asesoras pedagógicas que pertenecen a la Dirección de Nivel Técnica de la Secretaría de Educación dependiente del Ministerio de Educación para colaborar con las múltiples actividades pedagógicas. -