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  • PROPUESTAS PEDAGÓGICAS DE LOS DOCENTES TUCUMANOS COMPENSAN LAS DIFICULTADES TECNOLÓGICAS ACTUALES.

    La docente Claudia Sequeira presta servicio en la Escuela N° 287- Colonia 4 – Santa Ana e implementa alternativas pedagógicas para que nuestros alumnos sigan aprendiendo desde casa.

    En mayor o menor medida, experiencias similares se desarrollan en las distintas escuelas de nuestra querida provincia, pero en este caso, le contaremos como trabajan nuestros compañeros docentes de la Escuela N° 287 correspondiente a Colonia 4 que está ubicada en la localidad de Santa Ana, Departamento de Río Chico, a 97 Km al Sur – Oeste de la capital tucumana. Su trabajo pedagógico está orientado a compensar las actuales dificultades de muchas familias que no disponen de los recursos tecnológicos actuales como computadoras o celulares pero que también necesitan mantenerse dentro de la cursada. 

    La mencionada escuela atiende las necesidades educativas de casi 300 niños de la zona de influencia y que corresponde a los lotes 3, 4, 5 y 7 de Santa Ana, siendo el 70% de sus familiares jornaleros y cosecheros y el 30 % empleados en relación de dependencia. Actualmente, cuenta con dos niveles (Inicial y Primario) a cargo de la Directora Adriana Villafañe.

    “Inmersos en esta situación de pandemia del coronavirus surgieron muchos interrogantes de cómo dar continuidad a las trayectorias educativas, de cómo producir conocimiento a partir de las estrategias que habilitan los dispositivos tecnológicos, cómo reinterpretar la práctica docente a distancia y cómo sostener la función de la escuela por fuera del vínculo que propone la cotidianeidad escolar. Desde la escuela y especialmente como docente de 5to grado, comprobé que la virtualidad no se logra replicando nuestro trabajo en el aula física, sino que nos vimos obligados a adaptarnos a una nueva forma de enseñar y aprender”, explica nuestra compañera Claudia.

    “Para complementar nuestro trabajo, tomamos como base los cuadernillos enviados por el Ministerio de Educación “Seguimos Educando”, haciendo adaptaciones a las secuencias didácticas teniendo en cuenta el contexto y las necesidades de los alumnos. Se trabajó interdisciplinariamente, mediante el envío de clases diarias a grupos de whatsApp, explicadas a través de diversos recursos como audios, video llamadas, videos educativos bajados de la plataforma “Conectate con la Escuela” y página Educ.ar, consensuando un horario para poder aclarar dudas y socializar lo aprendido. Se ofrecieron desafíos semanales para incentivar la creatividad y curiosidad por aplicar diversas estrategias para resolver problemas, investigar, explorar y experimentaren las distintas áreas curriculares, mediando y acompañándolos en la construcción de su propio aprendizaje”, agrega.

    Es importante destacar, la imperiosa necesidad de que los padres acompañen la educación de sus hijos y compensen las dificultades actuales con herramientas que están al alcance. “Los niños apoyados por sus familias pusieron a prueba su ingenio e inventiva mediante la producción y puesta en escena de cuentos de terror, leyendas, fábulas, cuentos de mentirosos y romances. También realizaron, lo que llamamos, “ciencia casera y escolar” mediante exposiciones sobre el medio ambiente y experimentaron con filtros de agua, desarrollando una secuencia sobre los microorganismos, comprobando la existencia de hongos y bacterias en distintas muestras de pan que fueron observadas y registradas en tablas. Además, apoyados por videos educativos profundizaron el conocimiento sobre los virus y recordaron las medidas de prevención mediante la elaboración de un video”, afirmó.

    Otro trabajo significativo fue la investigación sobre el cultivo de la zona, teniendo en cuenta su importancia para una alimentación sana y nutritiva. “El desafío consistió en buscar la estrategia necesaria para que la investigación tuviera un impacto en la escuela y la zona. Surgieron productos finales muy singulares, creativos e interesantes. A pesar de las circunstancias actuales, no dejamos pasar por alto las fechas patrias que nos identifican y unen como argentinos, llevando a cabo los distintos actos escolares en forma virtual participando todos los miembros de la comunidad educativa. Después de realizar el seguimiento y valoración de la trayectoria escolar de los alumnos observamos preocupación y deseos de volver a la escuela. Por ello se dio un puntapié inicial con la educación emocional, creando espacios para que los niños se pudieran expresar, identificando sus emociones y deseos para el futuro. Fue una experiencia muy enriquecedora ya que los niños se sintieron contenidos a pesar de la distancia que nos separa”, finalizó nuestra compañera docente de quinto grado.-